Este cambio se hace evidente en el valor de las transacciones. El ticket promedio se ubicó en $107.597, con un incremento del apenas 5% en términos interanuales, reflejando la mayor proporción de categorías de menor valor y el impacto de los precios en algunos de los rubros más destacados del canal.
Además, la facturación en este semestre se vio por debajo de la inflación interanual, que alcanzó el 33,5%. Esto se traduce en una caída real de aproximadamente un 4,1%, siendo todavía más pronunciada en 2024.
El análisis se torna más significativo al considerar la evolución en los ejercicios anteriores. En 2023, la facturación creció un 125%, quedando apenas dos puntos debajo de una inflación del 127,2%. Para 2024, esta brecha se amplió, con un crecimiento del e-commerce del 248%, lo que representa unos 23 puntos menos que el aumento de precios. En 2025, el sector logró recuperar parte del terreno perdido en relación a la inflación.
No obstante, los números de facturación no son el único indicador de lo que ocurre en el consumo online. Las órdenes de compra se elevaron hasta 181,5 millones, mientras que las unidades vendidas alcanzaron los 248 millones. El ticket promedio, nuevamente, se mantuvo en un modesto aumento del 5% respecto al año anterior.
La variación en la composición de las compras y la evolución de los precios en ciertos segmentos del mercado aportan una explicación para esta tendencia. Alimentos y bebidas lideraron las unidades vendidas, seguidos de herramientas y productos para construcción, mientras que artículos de cuidado personal escalaron al top 5.
Gustavo Sambucetti, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, subrayó que el crecimiento en categorías de alta frecuencia y menor ticket contribuye a entender por qué las órdenes y unidades crecen a un ritmo superior al de la facturación. A su vez, algunos productos de electrónica y línea blanca han aumentado sus precios por debajo de la inflación, en un contexto donde hay más oferta y competencia.
Este panorama refleja un cambio en los hábitos de consumo que están transformando el canal. Ahora, alimentos, bebidas, productos de limpieza y herramientas para construcción adquieren mayor relevancia, mientras que ciertos productos de más alto precio están perdiendo capacidad para impulsar la facturación.
“Por un lado, tenés un cambio de hábito, que la gente esté comprando más alimentos y bebidas online. Eso te produce un crecimiento en órdenes de compra y en cantidad de productos por ticket, pero son productos de ticket más bajo”, explicó Sambucetti. Además, agregó que, aunque productos de electrónica y línea blanca siguen influyendo en la facturación, algunos precios no han seguido el ritmo de la inflación debido a la mayor oferta en el mercado.
Asimismo, el canal online sigue en expansión dentro de las empresas analizadas. En aquellas que combinan ventas físicas y digitales, el comercio electrónico representó el 28% de la facturación, frente al 25% en 2025 y el 18% en 2024. Además, el 46% de las empresas consultadas afirmó que el canal online creció más que sus ventas físicas.
De este modo, el deterioro en términos reales se entrelaza con el crecimiento de la importancia estratégica del canal. Se estima que actualmente representa cerca del 8% del consumo privado en Argentina, y dentro de las empresas incluidas en el estudio, está ganando terreno frente a las ventas físicas.
A su vez, el sector enfrenta una mayor presión para concretar ventas. “Seguimos en una situación donde hay más oferta que demanda. Y esa oferta lo que hace es que las empresas salgan a buscar esa venta por todos los canales posibles”, comentó Sambucetti. En este marco, destacó que los eventos comerciales y las promociones siguen siendo herramientas clave para estimular la demanda.
Otro aspecto que surge del relevamiento es el crecimiento de las compras internacionales. Un 18% de los consumidores encuestados reportó haber realizado compras online en el extranjero durante el año 2026, en contraste con el 8% del estudio anterior. “Se mantienen los mismos motivos, pero se profundizan las menciones: precios, promociones, variedad de producto”, expuso Sambucetti.
La estimación de la CACE indica que las compras internacionales representan alrededor del 6% del comercio electrónico total, calculado al comparar la facturación local del sector con el valor aproximado de las compras internacionales y los datos de importación.
Respecto a las plataformas empleadas, Mercado Libre continúa siendo el líder, mientras que Temu y Shein muestran un crecimiento notable. En cambio, Amazon y AliExpress han visto disminuir su participación en las respuestas del estudio.
A pesar del crecimiento moderado de la facturación, las empresas mantienen un optimismo cauteloso para la segunda mitad del año. El 55% de las compañías encuestadas prevé que la actividad del comercio electrónico será más positiva en el segundo semestre de 2026. “La expectativa es buena, siempre dentro del contexto del consumo habitual”, concluyó Sambucetti, quien también vinculó esta visión a la necesidad de condiciones de financiación que mantengan las compras.









