Hasta el pasado viernes, el Tesoro había depositado US$3058 millones en su cuenta del Banco Central (BCRA), lo que cubre cerca del 70% del vencimiento que se aproxima. La cuenta del Gobierno en el BCRA contaba con únicamente US$725 millones al 15 de mayo, pero desde entonces ha recibido una serie de inyecciones de fondos.
El 18 de mayo, por ejemplo, se sumaron aproximadamente US$1700 millones mediante una compra directa de divisas por parte del Tesoro al BCRA, elevando los depósitos a US$2411 millones. Además, el 26 de mayo se recibió un desembolso de US$1000 millones del FMI, tras la segunda revisión del acuerdo firmado en abril del año pasado, lo que llevó los depósitos a US$3425 millones.
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, señaló este martes que la acumulación de reservas se facilitará cuando el Ministerio de Economía logre refinanciar sus vencimientos, una situación que pronosticó para el segundo semestre del año.
Recientemente, la tenencia en dólares del Tesoro aumentó US$150 millones por compras en el mercado, de acuerdo con el economista Gabriel Caamaño, asociado a la consultora Outlier. Sin embargo, a fines de la semana pasada, el Tesoro también recibió US$550 millones procedentes de la licitación de títulos en moneda extranjera a 2027 y 2028, aunque los depósitos del Gobierno experimentaron una caída de US$500 millones el viernes pasado, quedando en US$3058 millones.
A pesar de que hay pagos pendientes a organismos internacionales por US$900 millones antes del compromiso con los bonistas, no había vencimientos programados para el viernes mencionado. La reducción en los depósitos se debió a la cancelación previamente anunciada de letras intransferibles, deuda que el Tesoro mantiene con el BCRA, por un total de US$1000 millones, según indicó Caamaño.
Paralelamente, el Gobierno está explorando otras estrategias para asegurar fondos sin necesidad de refinanciar la deuda en el mercado internacional. La estrategia liderada por Luis Caputo busca alternativas que impliquen el menor costo posible, incluyendo la negociación de créditos por US$4000 millones con entidades internacionales, respaldados por las garantías del BID y del Banco Mundial.
Esta dirección tiene como objetivo ofrecer tranquilidad a los inversores, dado que los compromisos de deuda en dólares superan los US$32.000 millones entre 2026 y 2027, y aún no hay definiciones claras sobre cómo se afrontarán esos vencimientos, según un informe de GMA Capital.









