Como consecuencia de esta movilización, se anticipan importantes cambios en la circulación vehicular y el funcionamiento del transporte en la Ciudad de Buenos Aires.
Con el objetivo de manejar el inminente flujo de manifestantes en las proximidades del Congreso de la Nación, el Ministerio de Seguridad de la ciudad ha decidido implementar un plan de ordenamiento urbano que alterará el tránsito en el área central desde primeras horas de la tarde.
El protocolo de restricciones de tráfico incluye cortes totales y zonas de exclusión para vehículos particulares. La región más impactada será la delimitada entre la Avenida de Mayo, Rivadavia, Callao, Entre Ríos y la calle Sarandí, donde se detendrá completamente el tránsito vehicular conforme vayan llegando las diferentes columnas de organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones activistas.
En cuanto al transporte público, las autoridades de la ciudad han confirmado que las líneas de colectivos que operan habitualmente en los alrededores del Congreso deberán llevar a cabo desvíos de contingencia. Estas modificaciones en las rutas comenzarán a implementarse a partir de las 13:00 horas, con el fin de facilitar el tránsito de las unidades y prevenir el colapso en las principales vías.
El servicio de subte también se ajustará preventivamente. Según el plan logístico difundido, las estaciones Congreso, de la Línea A, y Callao, de la Línea B, enfrentarán cierres intermitentes y limitaciones en su acceso.
Los organizadores de la manifestación proyectan que la congregación en torno al Congreso comience alrededor de las 14:00 horas, mientras que el acto central se llevará a cabo a las 17:00 horas.









