Los presuntos delitos ocurrieron cuando las menores, que en ese momento tenían menos de 12 y 5 años, estaban bajo la custodia del acusado. La denuncia la presentó la madre de las víctimas, señalando la gravedad de la situación procesal del imputado.
La mujer realizó la denuncia tras descubrir indicios de abuso, lo que originó la apertura de la investigación judicial. Según la hipótesis que maneja la Fiscalía, los abusos habrían sido continuos durante el tiempo en que las niñas convivieron con el acusado.
Fuentes confirmaron que el Ministerio Público Fiscal ha solicitado una pena de 20 años de prisión para el acusado, calificando los hechos como abuso sexual agravado por el vínculo y la convivencia previa con las víctimas. La acusación sostiene que la repetición de los ataques y la edad de las víctimas son agravantes significativas.
La defensa del imputado, en cambio, ha criticado la calificación legal que propuso la Fiscalía, tildándola de “exagerada”. A pesar de las objeciones, el avance hacia el juicio ya fue confirmado, quedando pendiente que el tribunal establezca la fecha para el inicio del proceso.
En la actualidad, el acusado se encuentra en detención en la cárcel provincial a la espera del juicio. La decisión final sobre su responsabilidad penal y la posible condena será determinada por el tribunal que se encargue del juicio oral.
Por otro lado, el docente José Naim Jofré Emin fue condenado a cuatro años de prisión en Mendoza después de reconocer ante la Justicia que abusó sexualmente de nueve alumnos de entre 11 y 13 años en una institución primaria. El caso salió a la luz a mediados de 2024 durante una clase de Educación Sexual Integral (ESI).
La sentencia, dictada por el Tribunal Penal Colegiado N°1, abarca nueve hechos de abuso sexual simple agravado por su rol como encargado de la educación, todos en concurso real. El acusado, de 37 años, confesó los delitos en una audiencia preliminar después de que se presentara una denuncia por parte de otra docente y se llevara a cabo la investigación correspondiente.
El problema comenzó cuando un alumno mencionó en una clase de ESI lo que estaba ocurriendo y acusó directamente al docente, lo que llevó a los padres de las víctimas a presentar denuncias en su nombre. Inicialmente, una colega del docente realizó la denuncia en línea.
La investigación identificó un patrón en el comportamiento del docente, quien tocaba a los alumnos mientras estos se acercaban a su escritorio para realizar consultas o buscar ayuda con las tareas. Según los relatos de las víctimas, Jofré Emin les tocaba las manos, las piernas y las partes íntimas.
La situación también incluía un esquema de manipulación psicológica, donde el docente les decía a los estudiantes expresiones como: “Ustedes son muy lindas. Tienen lindo cuerpo. No parecen de la edad que tienen”. En uno de los episodios más graves, obligó a una alumna a ver un video pornográfico, amenazándola con impedirle izar la bandera si se negaba.
Asimismo, se descubrió que el docente utilizaba un relato sobre un supuesto maestro malentendido para disuadir a los estudiantes de hablar, pidiéndoles explícitamente que no interpretaran mal sus abrazos.
Este comportamiento provocó un pacto de silencio entre los alumnos, quienes acordaron: “Si habla uno, hablamos todos”. A raíz de esto, comenzaron a intercambiar notas durante las clases para documentar los abusos, lo que permitió que las autoridades se enteraran de lo que sucedía.
Cuando llegaron las primeras denuncias, Jofré Emin fue citado por la Justicia, pero solo se le tomó una declaración informativa debido a la falta de pruebas suficientes. Posteriormente, tras la presentación de nuevas denuncias y declaraciones en Cámara Gesell, el docente abandonó Mendoza y se dirigió a Tierra del Fuego.
El 14 de agosto de 2025, Jofré Emin fue arrestado en Río Grande por la División Delitos Complejos, tras una solicitud de captura emitida por el fiscal del caso. Posteriormente, fue trasladado a Mendoza y puesto a disposición del fiscal Héctor Gustavo Rosas, quien lo acusó y solicitó su alojamiento en un penal provincial.
Casi diez meses después, el docente admitió los abusos en una audiencia preliminar, reconociendo ante el juez Armando Martínez los hechos denunciados por los padres de los menores. En esa instancia, tanto la defensa como la fiscalía acordaron cerrar la causa mediante un juicio abreviado, lo que fue homologado por el magistrado.
Finalmente, recibió una condena de cuatro años de prisión por los delitos cometidos. Sin embargo, algunos familiares de las víctimas expresaron su descontento con la sentencia, considerando que la condena impuesta al docente fue insuficiente.









