Matías, de 22 años, es un volante ofensivo que combina su rol de enganche con funciones defensivas. Se encuentra en Instituto de Córdoba luego de haber pasado por las divisiones menores de River y haber jugado en el fútbol estadounidense.
Santino, de 20, también es mediocampista y forma parte de la reserva de Platense tras su etapa en River y los Portland Timbers de Estados Unidos.
El menor de la familia es Benjamín, quien con solo 7 años es considerado como “el mejor de todos” en tono de broma familiar y actualmente se reconcilia entre los estudios y el fútbol infantil.
El protagonista de esta historia es Matías, que se destaca en Instituto, uno de los equipos revelación del torneo Clausura, liderando el Grupo A con 16 puntos. En su más reciente partido, brindó una asistencia a Giuliano Cerato, quien anotó el gol que le dio la victoria al equipo cordobés contra San Lorenzo. Matías es quien más se asemeja a su padre, aunque juega como zurdo a diferencia de Marcelo, conocido como el Muñeco.
Un zurdo que contribuye en el juego ofensivo de su equipo, que es dirigido por Diego Flores, apodado El traductor debido a su experiencia como asistente y traductor para Marcelo Bielsa en el Leeds United.
En las inferiores de River, Matías utilizaba la icónica camiseta número 10. Como se le conoce, El Chino era titular en la reserva que dirigía su tío Jonathan La Rosa, cuñado de Marcelo, y anotó un gol en un partido frente a Sarmiento. “Me identifico con el juego de mi papá porque soy un jugador con buen pase, que piensa y… soy rápido”, declaró Matías.
“Yo empecé de enganche y me gusta esa posición, pero me suelo tirar un poco atrás y he jugado como volante por la derecha o izquierda. Me gusta asociarme con mis compañeros y llegar al área, que es lo que me venían pidiendo los técnicos”, se presentaba entusiasmado. Desde pequeño, fue un jugador más durante su tiempo como alcanza-pelotas en la etapa de su padre en River.
“Mi familia siempre me acompaña; mamá está casi siempre, y papá, cuando puede, viene a verme. De alguna manera, siempre está presente, ya sea enviando mensajes o simplemente estando ahí, callado, pero presente. Tanto conmigo como con mis hermanos”, comentó Matías, que mide 1,75m y ha disputado 18 partidos en la actual temporada, anotando un gol y brindando una asistencia en lo que considera la mejor etapa de su carrera.
Su abuelo Maxi, quien solía verlo desde otra perspectiva, señaló que “es muy inteligente con la pelota, muy parecido a Marcelo cuando jugaba. Pero, sobre todo, veo en Matías un gran sacrificio; se nota que le gusta lo que hace. No se preocupa por su apellido, sino que trabaja a la par del resto. Es uno más”.
El ágil jugador llegó a Instituto en enero de 2025 y firmó un contrato por tres años, comprometiéndose hasta diciembre de 2027. En la mitad de 2023, Matías partió rumbo a Estados Unidos para integrarse al equipo de reserva de Atlanta United, participante de la MLS Next Pro. En esta categoría, disputó 31 encuentros, donde marcó un gol y otorgó seis asistencias, además de haber sido convocado dos veces para el primer equipo, aunque no llegó a debutar.
En River, el “Muñequito” solo jugó un amistoso contra Universidad de Chile con Martín Demichelis como entrenador, aunque tuvo más oportunidades en la reserva. “¿Si estoy acostumbrado a la comparación con mi papá? Sí, desde chico. Mi viejo es muy conocido, es algo que me ha pasado siempre, así que estoy contento”, asumió el segundo hijo de Geraldine La Rosa.
En Núñez, su presencia pasó desapercibida, pero en Córdoba, su talento es aplaudido. “De chico jugaba más como un clásico 10. Disfruto jugar al lado del 5, esa posición me agrada porque me permite estar libre para avanzar al ataque. Además, Diego (Flores) me pide que ingrese al área”, explicó Matías, quien anotó su único gol en el fútbol argentino de cabeza, en un 2-2 contra Lanús en el torneo anterior.
“Gallardo es dinámico; pide la pelota, se asocia bien, pero no tengo dudas de que está muy lejos de su máximo potencial”, expresó el técnico que guía un equipo audaz, que en un partido contra el Ciclón logró un total de 19 remates.
“Flores me pide que, junto a Abregú, hagamos funcionar al equipo, llevando la pelota de un lado a otro. Quiere que seamos intensos, tanto en ataque como en defensa. Yo intento aprovechar cada oportunidad”, relató el joven, quien ha mostrado un desparpajo cada vez mayor y es titular en todos los partidos del Clausura.
Es consciente de que ha encontrado su zona de confort en Córdoba, aunque el deseo de retornar al Monumental es un proyecto a largo plazo. “Desde el primer momento que llegué aquí, Instituto me abrió las puertas para dar mis primeros pasos en primera. Estoy muy agradecido con el club y con toda la gente que hay alrededor. Esto es una gran familia”, afirmó, aún emotivo por la reciente renuncia de Lionel Messi a la selección.
“No hay palabras para describir lo que fue y lo que es Messi. Durante todo el tiempo que estuvo en la selección, lo que más valoro es cómo luchó contra todo, porque al principio las cosas no se le daban. Posiblemente, la gente estaba en su contra, pero con su calidad como persona, logró revertir la situación. Eso es lo que más destaco”, concluyó el joven jugador, con una mentalidad madura y proveniente de una familia típicamente futbolera.
Matías, simplemente, el Gallardo que juega sin la carga del apellido.









