El incidente tuvo lugar en mayo de 2022 y derivó en complicaciones que llevaron al menor a someterse a un total de cuatro cirugías, además de requerir tratamientos y seguimientos médicos. La evaluación médica reveló una incapacidad física del 34,5%.
Las autoridades judiciales de Río Negro determinaron que las secuelas físicas estaban directamente relacionadas con el accidente y establecieron una compensación total de $62.142.431, aunque esta decisión de segunda instancia aún no es definitiva.
El accidente se produjo el 3 de mayo de 2022 en la Escuela Primaria N° 234 “Facundo Quiroga”, donde el niño jugaba con sus compañeros y perdió el equilibrio al pisar un área despareja del patio, cayendo al suelo.
Tras la caída, experimentó un intenso dolor en el brazo y la muñeca. La familia cuestionó que la institución no dispusiera de un servicio de emergencias médicas en ese momento y afirmó que tampoco se había llamado a una ambulancia de inmediato.
La vicedirectora notificó lo sucedido a la compañía de seguros de la escuela, y se organizó el traslado del menor al Policlínico Modelo de Cipolletti, donde él fue llevado en taxi por una docente tras unas demoras.
En el centro médico le realizaron radiografías que confirmaron una fractura desplazada en el radio. Por la gravedad de la lesión, se le realizó una reducción bajo anestesia y se le colocó un yeso.
A mediados de mayo, nuevos estudios revelaron que la fractura presentaba angulación y desplazamiento, lo cual llevó a los médicos a considerar necesaria una intervención quirúrgica.
El 15 de junio de 2022, el niño fue operado nuevamente y se le implantaron una placa y tornillos para estabilizar el hueso, comenzando así un proceso de rehabilitación que se complicó.
En septiembre, el menor volvió a sentir dolor, y los médicos determinaron que la fractura había consolidado, por lo que se retiró el material de osteosíntesis. Sin embargo, poco después sufrió otra caída, fracturándose nuevamente el mismo brazo.
Esto requería una nueva cirugía, la cual se llevó a cabo el 5 de octubre de 2022, en la que se le colocaron clavijas cruzadas. Las complicaciones no cesaron, ya que un mes más tarde tuvo que ser intervenido otra vez por una infección en la herida; los médicos diagnosticaron una osteomielitis, una infección ósea.
Desde entonces, el menor continuó con controles de traumatología e infectología, y su familia manifestó que el incidente le dejó secuelas tanto físicas como estéticas de carácter permanente.
La familia demandó a la Provincia de Río Negro, exigiendo una compensación por las secuelas provocadas por el accidente. Uno de los principales puntos de la causa fue establecer el vínculo entre la caída en la escuela y las lesiones que surgieron después de la nueva caída del menor.
En primera instancia, la Justicia no había reconocido algunas de las secuelas solicitadas, por lo que el caso se elevó a la Cámara de Apelaciones, que revisó nuevamente las pruebas y el informe médico.
Los jueces afirmaron que la segunda caída no podía ser considerada un evento ajeno al accidente inicial. El tribunal destacó que “para que un hecho posterior rompa la relación causal, debe tener una entidad suficiente para convertirse en una causa ajena al primer accidente”.
La evaluación médica fue crucial en esta resolución; el especialista determinó una incapacidad física del 34,5%, aunque la Cámara excluyó del cálculo una secuela específica asociada a una complicación posterior.
En consecuencia, la Cámara modificó parcialmente la sentencia anterior, reconociendo una indemnización por las secuelas físicas que asciende a $57.567.031, a lo que se suman $4.575.400 por daño moral.
Así, el monto total de la indemnización aprobado en la sentencia alcanza los $62.142.431. La responsabilidad económica se distribuyó entre la Provincia de Río Negro y la aseguradora Horizonte, según los conceptos reconocidos y los límites de la póliza.
Por los daños físicos, Horizonte se hará cargo en el límite de su cobertura, mientras que la provincia asumirá exclusivamente la responsabilidad correspondiente al daño moral. La resolución pertenece a la segunda instancia, y podría haber más instancias judiciales por delante.









