Luego de la sesión en la que la Cámara alta dio media sanción a la iniciativa, Bullrich sostuvo que distintos episodios condicionaron el avance del debate legislativo y señalaron que la demora en el tratamiento impidió aprobar el texto completo.
“Durante meses fue muy importante que cada vez que se hablaba de algo, se hablaba de Adorni; después vino el Mundial”, expresó Bullrich al referirse a los factores que, según su mirada, afectaron la agenda del Senado.
La senadora explicó que la suspensión de actividades anteriores respondió a una cuestión institucional y negó que haya existido temor ante una eventual interpelación a funcionarios del Gobierno.
“No fue el miedo. Fue una cuestión institucional. Considerábamos que no podíamos permitir una interpelación”, afirmó.
Bullrich también se refirió a los cambios que sufrió el proyecto para lograr los acuerdos necesarios y sostuvo que, en otro escenario político, la iniciativa habría avanzado sin modificaciones.
“Seguramente se hubiera aprobado. Con la ley de tierras, con todo”, señaló.
Durante el debate, el senador oficialista Joaquín Benegas Lynch también cuestionó la eliminación de algunos capítulos del proyecto y apuntó contra los sectores aliados que no acompañaron la propuesta original.
El legislador afirmó que la falta de respaldo impidió avanzar con el capítulo vinculado a la Ley de Tierras Rurales y cuestionó a quienes definió como “los tibios del medio”, en referencia a los bloques que acompañan algunas iniciativas del Gobierno pero mantienen diferencias en determinados temas.
“El show mediático, el statu quo, la presión de la izquierda más rabiosa, la ignorancia de los tibios del medio nos lleva hoy lamentablemente a no poder votar este capítulo tercero, que es para los argentinos”, sostuvo Benegas Lynch durante la sesión.
Además, respondió a los cuestionamientos planteados sobre su participación en el debate por su vínculo con una actividad privada relacionada con operaciones inmobiliarias. El senador rechazó esos planteos y sostuvo que, bajo ese criterio, otros legisladores tampoco podrían intervenir en discusiones relacionadas con sectores económicos con los que tienen algún tipo de relación.
Benegas Lynch defendió su intervención en el tratamiento del proyecto y cuestionó lo que consideró un intento de limitar la participación de legisladores por sus actividades particulares.









