En retrospectiva, es notable observar las similitudes entre Italia 1990 y Estados Unidos 1994. A pesar de las diferencias en estilo entre Bilardo y Basile, ambos técnicos compartieron la experiencia del amistoso en Israel y la difícil decisión de dejar fuera a dos jugadores de gran renombre que se encontraban en proceso de recuperación pero que mantuvieron la esperanza de participar hasta el último momento.
El 22 de mayo de 1990, a solo 17 días del inicio del Mundial en Italia, Argentina se impuso 2-1 ante Israel en Tel Aviv, con goles de Diego Maradona y Claudio Caniggia. Aquel encuentro sirvió para que el equipo de Bilardo, que acumulaba nueve partidos sin victorias, mostrara un semblante positivo, especialmente en los primeros minutos. Sin embargo, el foco de atención recayó sobre la inesperada exclusión de Jorge Valdano, hecha pública apenas un día antes del encuentro.
Valdano, a sus 34 años, había sufrido una lesión muscular el 5 de mayo en Suiza y se había preparado intensamente para volver a la forma. Adicionalmente, había un acuerdo entre él y el entrenador: cualquiera de los dos podía decidir la baja antes del inicio del torneo. La decisión sorprendió a muchos, incluido a Maradona, quien expresó: “No la entiendo y no la comparto”. Luego amplió su opinión: “Yo estuve permanentemente al lado de Valdano. Y nadie puede discutirme cómo está físicamente. Ni Bilardo, ni Madero ni el profesor Echevarría me pueden venir a decir que se encuentra mal, porque en la última práctica realizada en Trigoria, Valdano corrió más que Basualdo y Sensini”.
Aunque se encontraba en la concentración en Roma, Valdano recibió la noticia de su exclusión y se dirigió rápidamente a Madrid. Desde allí, comentó: “Acepto, pero no comparto”. Mientras tanto, a pesar de que el acuerdo habilitaba a Bilardo a tomar tal decisión, sorprendía que Valdano hubiera superado todas las pruebas médicas, incluso con el doctor Raúl Madero destacando su recuperación.
La decisión generó diversas especulaciones. Valdano, visiblemente afectado, respondió: “En las últimas horas me llegaron distintas versiones sobre mi desafectación. Demasiadas historias. Dijeron que era por estar en contra de la justicia distributiva de la FIFA, por influir dentro del plantel, por negarme a contribuir al viaje de las barras bravas. Cada una con un grado de imaginación increíble, pero conmigo no van a hacer la gran polémica”. La experiencia de Valdano en Italia 90 fue diferente, ya que participó como comentarista en un medio español, donde se despidió con sus ya clásicas reflexiones poéticas: “Pasé seis meses nadando y me ahogué justo cuando estaba por llegar a la orilla”.
Por su parte, la situación de Darío Franco en 1994 fue distinta. El mediocampista, autor del primer gol en el ciclo de Basile el 19 de febrero de 1991, había sufrido una grave fractura en la pierna derecha durante la Copa América de Ecuador 1993 y había estado en un largo proceso de recuperación al que Basile le prestó especial atención hasta el final.
El 31 de mayo de 1994, nuevamente a 17 días de un Mundial, Argentina venció 3-0 a Israel en Tel Aviv, con dos goles de Gabriel Batistuta y un autogol de Moshe Glam. Tras el partido, Basile afirmó: “Este va a ser el equipo”. La alineación incluyó a Luis Islas; Néstor Sensini, Fabián Vázquez, Oscar Ruggeri, José Chamot; Diego Simeone, Fernando Redondo; Maradona, Abel Balbo; Caniggia y Batistuta. Para el debut ante Grecia, el único cambio fue la inclusión de Fernando Cáceres en lugar de Vázquez.
Este encuentro se convertiría en el último de los 22 partidos de Franco con el seleccionado. Ingresó al campo a los 34 minutos del segundo tiempo, sustituyendo a Maradona, quien fue despedido con una ovación de los 30,000 aficionados presentes en el estadio Ramat Gan.
Con 23 jugadores concentrados, Basile ya conocía que uno quedaría fuera. Tras el encuentro, explicó la dinámica: “Primero se va a enterar el jugador; después, el plantel. Y por último, la prensa. Mañana voy a hablar con el jugador que sacaré de la lista. Luego veré cuándo doy la noticia”.
Las especulaciones abarcaron a Franco, Hugo “Perico” Pérez y Ariel Ortega. Finalmente, el 2 de junio, a solo 15 días del comienzo de la Copa del Mundo, se confirmó la baja de Franco, sobre la que Basile indicó que el mediocampista no estaba en forma tras un año de inactividad. Aunque no integró el plantel oficial, Franco estuvo presente junto al equipo durante el Mundial, quedando hasta la eliminación frente a Rumania, un momento marcado por la decepción tras el positivo por doping de Maradona.









