El fundador de la comunidad ‘Joven Inversor’, Agustín Natoli, participó recientemente en el programa LQD y compartió el inusual origen de su canal de contenido financiero.
La historia comenzó en 2019 durante un asado con antiguos compañeros de escuela, con quienes solía hablar sobre sus experiencias en el mercado financiero. “Les publiqué un video para ellos, era un video totalmente promedio, sin miniatura ni título, pero lo vieron, les gustó y empecé a subir videos. Tenía 20 años en ese momento y le puse Joven Inversor”, rememoró el analista técnico.
El verdadero despegue hacia la creación de contenido financiero ocurrió con el inicio de la pandemia. Hasta marzo de 2020, Natoli trabajaba en el local de computación de su padre en Lanús, donde atendía al público desde sus 14 años. Esta experiencia le sirvió como formación, permitiéndole comunicar conceptos complejos a personas sin conocimientos previos.
“Venía una señora a la que se le había quemado la computadora y pensaba que la iba a cagar. Tenía que explicarle que no, que se le había roto la memoria. Ahí desarrollé bastante la capacidad de poder explicar y de perder ese miedo a exponerme”, explicó.
Su éxito en las redes sociales se catapultó con un video viral titulado “Cómo invertir el aguinaldo”, que por aquel entonces representaba apenas 10.000 pesos, y la creación espontánea de su identidad visual.
“Le escribí a un chico de 15 años en Instagram que era diseñador. Le pedí un logo con una jota, una i, dorado y negro. Me dijo que me cobraba un dólar. Le mandé dos o tres dólares y el logo que me mandó lo puse sin pedirle correcciones. Es el que todos conocen y hasta lo tengo tatuado en el brazo”, comentó entre risas.
Una vez consolidado como referente en el ámbito, Natoli fue consultado sobre la actual composición de su portafolio de inversiones y sorprendió con un cambio radical en su estrategia.
“Hice un cambio grande en mi portafolio, vendí varios activos que tenía, sobre todo del mercado argentino, y concentré todo en sectores vinculados a la inteligencia artificial y la robótica. Me fui en otra dirección totalmente y achiqué bastante; hoy en acciones debo tener siete u ocho activos, no más”, admitió.
Pensando en el largo plazo y en cómo estructurar su cartera de jubilación, el analista no dudó en señalar a la criptomoneda más reconocida, enfatizando la necesidad de diferenciar entre volatilidad y riesgo.
“Ahí está la diferencia entre volatilidad y riesgo. Muchos creen que comprar Bitcoin hoy es riesgoso. Podés tener volatilidad, pero comprando Bitcoin a 80.000 dólares, de aquí a dos o tres años sabemos que va a estar por encima de ese precio”, afirmó.
Para cerrar su exposición sobre los activos digitales, profundizó en la previsibilidad de este mercado, siempre que se contemple un horizonte temporal amplio.
“El riesgo es mucho menor del que realmente creen. ¿Va a fluctuar el precio? Sí, va a tener volatilidad, pero son cosas distintas. Si le preguntás a cualquier persona si Bitcoin va a estar más caro o más barato dentro de dos años, la mayoría te va a decir que más caro. Ahora, si le preguntás de aquí a dos meses, vas a tener de todo”, concluyó el inversor.









