Originario de Brasil, este árbol se ha propagado de manera incontrolada, desplazando a las especies nativas y modificando la estructura de los bosques tropicales. Ante esta situación, investigadores estadounidenses han explorado una solución innovadora: el uso de drones para liberar un insecto que ataca exclusivamente al guayabo de fresa.
El guayabo de fresa produce frutos comestibles y se adapta con facilidad a climas cálidos y húmedos, características que han facilitado su expansión en diversas áreas de Hawái, donde genera bosques densos que obstaculizan el crecimiento de la vegetación autóctona.
A lo largo de los años, esta especie ha evolucionado de ser un cultivo alimenticio a convertirse en una de las plantas invasoras más problemáticas de la isla.
Como parte de una estrategia de control biológico, se utiliza a Tectococcus ovatus, un pequeño insecto originario de Brasil que se alimenta únicamente del guayabo de fresa. Esto ha sido aprobado por las autoridades hawaianas desde 2012; dicho insecto provoca pequeñas agallas en las hojas del árbol y debilita su crecimiento, sin causar daños a otras especies vegetales.
Un estudio publicado en el Journal of Economic Entomology ha comparado la liberación manual del insecto con un sistema de distribución mediante drones, encontrando diferencias significativas en términos de eficiencia.
Entre los principales hallazgos están:
Después de las pruebas iniciales, los investigadores desarrollaron drones con mayor capacidad de distribución y llamaron a la iniciativa Kūhualūlū, con el objetivo de acelerar el control de esta especie invasora y salvaguardar los ecosistemas nativos de Hawái.









