La compañía inició esta ruta en diciembre de 2025 y, desde entonces, mantiene un servicio que conecta Shanghái, Auckland y Buenos Aires en un mismo recorrido. Con la ampliación, se sumarán vuelos los miércoles y sábados desde Shanghái, que se agregarán a los servicios de los lunes y jueves.
En el sentido contrario, los vuelos partirán desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza los martes, jueves, viernes y domingos.
Una de las particularidades del servicio es que la escala en Auckland se realiza sin que los pasajeros deban cambiar de aeronave. El recorrido completo alcanza aproximadamente los 20.000 kilómetros y demanda unas 25 horas en el trayecto entre Shanghái y Buenos Aires. El regreso puede extenderse hasta cerca de 29 horas.
La ruta es operada con aviones Boeing 777-300ER y constituye una alternativa para mejorar la conectividad aérea entre China y América del Sur. Antes de la puesta en marcha de este servicio, los pasajeros que viajaban entre Argentina y China debían realizar conexiones principalmente en Europa, Estados Unidos u otros destinos de Asia.
El incremento de frecuencias se produce después de varios meses de funcionamiento de la ruta, período en el que se registró una evolución favorable de la demanda. El aeropuerto de Auckland, que forma parte de esta conexión, también informó un desempeño positivo tanto en el movimiento de pasajeros como en el transporte de cargas desde el inicio del servicio.
La ampliación de los vuelos también representa una oportunidad para el turismo argentino. La disponibilidad de una conexión aérea directa con China había sido señalada como un factor relevante para incrementar la llegada de visitantes de ese país, considerado uno de los principales mercados emisores de turistas a nivel global.
Con cuatro frecuencias semanales, aumentará la cantidad de asientos disponibles para los pasajeros procedentes de Shanghái, uno de los principales centros económicos y financieros de China.
La conexión también apunta a fortalecer los vínculos entre ambos países en otros ámbitos, además del turístico. La mayor disponibilidad de vuelos puede facilitar los viajes de negocios, el intercambio comercial y el traslado de mercancías entre Argentina y China.
A su vez, la escala en Auckland incorpora una dimensión regional a la ruta y consolida una conexión aérea a través del Pacífico Sur entre China, Nueva Zelanda y Argentina.









