A pesar de esto, la dirigencia del club sigue brindándole su respaldo, sin planes de cambiar de entrenador en el corto plazo. Según se ha podido conocer, su intención es continuar con el proceso y reevaluarlo a fin de año. Tienen confianza en que Coudet podrá revertir la situación y no consideran la opción de realizar cambios constantes en la dirección técnica.
La única declaración relevante provino de Enzo Francescoli, quien, al ser preguntado sobre la continuidad de Coudet en la zona mixta, respondió afirmativamente mientras caminaba por el perímetro del estadio.
Coudet dejó el Monumental la noche del domingo alrededor de las once y media, tras una larga reunión con su cuerpo técnico, y se alejó sin hacer declaraciones, tal como estaba previsto.
El cuerpo técnico y los jugadores habían acordado no realizar declaraciones, independientemente del resultado, tras la derrota 1-0 frente a Rosario Central, que extendió su racha negativa. No hubo comentarios ni en la zona mixta, ni en el campo de juego después del partido, ni conferencia de prensa. “Priorizamos trabajar en silencio”, fue la explicación que brindaron.
No obstante, el entrenador no ha logrado mejorar el rendimiento del equipo, que continúa atravesando una etapa complicada. Esta situación no es nueva; ya se había manifestado antes de la salida de Marcelo Gallardo a principios de este año y también en diversas etapas de la gestión de Coudet, repitiéndose una vez más en el juego contra Central.
Los hinchas, visiblemente indignados, exigieron “que se vayan todos” en medio de gritos de descontento que también se dirigieron hacia la Comisión Directiva. Silbaron al entrenador cuando se mencionó su nombre desde el audio del estadio, así como a Facundo Colidio.
“Pongan más huevos, pongan más corazón, porque esto es River”, resonó en las tribunas durante la entrada en calor de los jugadores. Esta fue la primera señal de la tensión de la noche. Aunque luego se escucharon cánticos de aliento, desde el gol en contra de Nicolás Otamendi y especialmente en el segundo tiempo, el ambiente en las gradas se volvió cada vez más inquieto.
El clamor final fue el grito de “jugadores, la c… de su madre” y “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. Este contexto subraya el malestar general; River acumula cinco derrotas consecutivas en torneos organizados por la AFA, fue eliminado de la Copa Argentina al inicio del segundo semestre, perdió los tres partidos disputados en el Torneo Clausura y ocupa la última posición en su zona. Además, la crisis futbolística se arrastra desde hace dos años y medio.
La pregunta que ronda es si Coudet podrá cambiar esta complicada realidad en River. La respuesta sigue siendo incierta, pero cada día su posición se vuelve más frágil.









