En este contexto, las principales encuestadoras del país han comenzado a tomar el pulso a la opinión pública, midiendo la percepción de los dirigentes en un horizonte de más de un año antes de las elecciones presidenciales.
La última encuesta de DC Consultores, realizada entre el 29 de junio y el 4 de julio sobre un total de 2.115 casos a nivel nacional, demostró que el 50,6% de los ciudadanos desea que Javier Milei permanezca en el cargo durante cuatro años más.
De acuerdo con los resultados, la mitad de los encuestados optó por la opción “quiero que continúe cuatro años más, que termine lo que empezó”, mientras que un 25,4% expresó su deseo de que ni él ni el rumbo actual persistan, sugiriendo un retorno a viejas ideas.
El resto de los participantes se distribuyó entre quienes no han definido una postura, que suman un 12,8%, y quienes se oponen a la continuidad de Milei pero prefieren que se mantenga la misma orientación económica, representando un 11,2%.
El estudio también incluyó una pregunta abierta sobre las razones por las cuales los políticos parecen desconectados de las necesidades ciudadanas. Las respuestas más frecuentes mencionaron la corrupción, la falta de empatía y la percepción de que los dirigentes priorizan sus propios intereses sobre los de la población.
Asimismo, la encuesta consultó sobre las condiciones necesarias para lograr un desarrollo económico adecuado. Un 34,3% de los encuestados consideró esencial recuperar el poder adquisitivo mediante una significativa reducción de impuestos.
En el mismo sentido, un 25,8% identificó como prioridad los créditos productivos dirigidos a pequeños y medianos emprendedores. Por su parte, un 24,2% opinó que corresponde al sector privado reducir impuestos y cargas sociales.
Solo un 15,7% mencionó al cepo cambiario y a la falta de confianza inversora como los principales obstáculos para el crecimiento. Este último dato fue comparado con una encuesta anterior de mayo, donde el 46,4% de los encuestados evaluará las condiciones de crecimiento en la próxima elección.
Referente a las reformas que aún quedan por realizar, el sondeo indicó que el 47,6% considera urgente la reforma tributaria, con un énfasis explícito en la necesidad de “bajar impuestos ya”. La reforma del Código Penal y de seguridad fue priorizada por el 32,1% de los participantes, mientras que el 13,8% eligió la reforma previsional vinculada al sistema jubilatorio. La profundización de la reforma laboral, con “cambios definitivos”, obtuvo un 6,5% de menciones.
Por último, el sondeo también exploró la percepción del empresario argentino. El 33,1% lo describió como “el héroe de la supervivencia”, capaz de avanzar sin respaldo del Estado y pidiendo solo que se le quite la presión.
En contraste, el 27,8% de los encuestados eligió la definición de “capitalismo de amigos”, sugiriendo que a pesar de los cambios de gobierno, los mismos actores continúan obteniendo beneficios. Un 23,6% consideró al empresario como un “cazador en el zoológico”, acostumbrado a vivir gracias a la protección estatal. Finalmente, solo el 15,5% opinó que el modelo empresarial en Argentina se encuentra obsoleto, debido a la falta de acceso a créditos y tecnología.









