Según informaron fuentes policiales, efectivos de la Comisaría Vecinal 6 A de la Policía de la Ciudad se trasladaron al lugar alrededor de las 15 hs. tras recibir una denuncia de abuso desde el centro de salud ubicado en la avenida Avellaneda al 500, entre Hidalgo y avenida Acoyte.
Al llegar, una supervisora acusó al enfermero, de 50 años, de haber cometido el abuso en una sala del quinto piso. Testigos, dos colegas que se encontraban en el mismo turno, vieron al sospechoso en el acto.
El enfermero fue detenido en la sala de enfermería y ya está a disposición de la Justicia. El implicado ha sido identificado como W.D.P., quien reside en el barrio de Mataderos y es empleado de la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires (OBSBA).
Los antecedentes laborales de W.D.P. muestran una considerable experiencia en el sector sanitario, habiendo trabajado previamente en el Centro Médico Integral Buenos Aires, Clínica Los Cedros de Tapiales, el Centro Médico San Jerónimo y el Instituto Geriátrico Gavilán, entre otros.
En lo que respecta a su situación financiera, se confirmó que W.D.P. no presenta deudas actuales.
Cabe destacar que este enfermero, quien comenzó a laborar en el sanatorio Méndez en enero, no tenía antecedentes penales y también trabaja en el Hospital Naval de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Desde la OBSBA informaron que Alejandro Amor, presidente de la obra social, tomó una resolución el mismo día del incidente, suspendiendo la contratación del enfermero y manifestando su intención de ser querellantes en la causa, además de colaborar con la Justicia proporcionando todos los registros fílmicos que complican la situación del imputado.
Una usuaria de Facebook, reflexionando sobre el hecho, cuestionó: “Esta abuela es, seguramente, familiar de alguno de nuestros compañeros del sistema del GCBA. Una paciente con padecimientos cuya familia creía dejarla en ‘buenas manos’. ¿Quién tiene a cargo a este individuo? ¿De quién depende la selección y el control del personal en el Sanatorio? ¿Qué explicación van a dar ahora, cuando internamente todos comentaban el accionar sospechoso de este tipo? ¿Nadie se dio cuenta?”.
La investigación está a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 11, bajo la dirección de la jueza Paula Pettazi, y Secretaría 133 de Maiana Turner.









