La misiva, firmada por la presidenta del Consejo de Administración del hospital, Mariel Sánchez, surge a raíz de una comunicación de IOMA en la que la Provincia de Buenos Aires se niega a cancelar el saldo restante.
En un comunicado emitido por el hospital, se sostiene: “El gobernador Axel Kicillof está mintiendo, la deuda con el Hospital Garrahan supera los $8.278 millones”, destacándose que las acreencias aumentan “día a día con cada paciente que atendemos en el hospital”. Además, se aclara que “los pagos que menciona el gobierno son pagos parciales que se imputarán primero a intereses”. Las autoridades también recordaron que “814 niños esperan prótesis de la Provincia de Buenos Aires para poder ser operados” en esa institución.
La carta se enmarca en un conflicto que se remonta a 2017 y que se ha intensificado en las últimas semanas, especialmente tras las declaraciones del ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien afirmó que IOMA había saldado su deuda con el Garrahan mediante el pago de más de $1.230 millones, negando cualquier obligación impaga con el hospital. La obra social provincial también propuso revisar el esquema de relación prestacional. Una auditoría interna señaló que el 85 por ciento de los reclamos carecía de respaldo documental, técnico o normativo, y en muchos casos, no estaban formalmente facturados. El hospital nacional desestimó esa versión de forma contundente.
En una intervención, el presidente de IOMA, Homero Giles, manifestó: “Nosotros tenemos toda la documentación, los invitamos a auditar en conjunto con nosotros y revisar los débitos que realizamos, que están bien respaldados”. Giles se refirió a los 1.200 millones de pesos abonados al Garrahan y agregó: “Queremos firmar un nuevo convenio y organizar la situación. Si hay que corregir algún débito, se hará”. Reiteró que IOMA considera la deuda saldada, pero que están dispuestos a trabajar en conjunto con el hospital.
Desde el Garrahan, la Gerencia de Finanzas y Contabilidad intimó a IOMA a abonar la deuda, que se divide en dos tramos: la deuda corriente, no judicializada, suma un capital actualizado de $7.732.955.812,05 más intereses por mora, correspondiente a facturas vencidas desde febrero de 2025 hasta abril de 2026. El segundo tramo, judicializado, asciende a $545.299.178,92 más intereses, incluyendo facturas desde 2017.
La suma total de ambas deudas supera los $8.278 millones, abarcando servicios proporcionados a 44.447 afiliados desde 2017. El Garrahan aclara que toda la documentación fue presentada debidamente y destaca que las facturas “quedaron firmes y exigibles” al no haberse rechazado formalmente.
La carta del hospital define como “FALSOS” tres puntos centrales de la postura de IOMA: la supuesta voluntad de acuerdo, la falta de documentación de la deuda y la afirmación de que esta ha sido saldada. La comunicación expresa que los intentos de negociación resultaron “infructuosos” y critica que la Provincia de Buenos Aires asuma condiciones de privilegio frente al hospital que no son exigidas a otros acreedores.
En cuanto a los pagos realizados por IOMA, el Garrahan los califica de “parciales” y aclara que son imputados a intereses, no al capital. También rechazan los comentarios sobre facturación de valores no considerados en la codificación HPGF, argumentando que se trata de prestaciones de complejidad elevada, lo que justifica los aranceles aplicados.
Respecto al costo de medicamentos, el hospital responde que “es FALSO” que los mismos superen los precios de mercado y sugiere que IOMA envíe a tiempo la medicación necesaria en lugar de cuestionar valores ya facturados.
Otro punto de disputa es el “Día Acompañante”, una prestación inherente a la atención pediátrica que el hospital sostiene que no puede ser considerada como un gasto opcional. Además, se refutó el cuestionamiento sobre la autorización previa de prótesis, señalando que el hospital ha comunicado todas las necesidades adecuadamente y que la falta de respuesta por parte de la Provincia es incompatible con la urgencia de los casos tratados.
Finalmente, el Garrahan concluye que IOMA intenta imponer condiciones de privilegio en detrimento del financiamiento público recibido, afirmando que esto perjudica a quienes no poseen cobertura. Subraya que su operativa depende en un 80% del Estado nacional y que la deuda de IOMA resulta imprescindible para mantener la sustentabilidad financiera del principal hospital pediátrico de alta complejidad del país.









