El evento tuvo lugar en las instalaciones de la Liga Profesional, ubicadas en Puerto Madero. Auzmendi fue el primero en llegar a la sala, vistiendo la nueva indumentaria retro de la marca que viste al Ciclón, con una expresión seria mientras esperaba el inicio de la conferencia. Minutos después, Nervo ingresó sonriente, luciendo una chomba negra de Huracán, para compartir la mesa ante un salón repleto de periodistas ansiosos por escuchar las impresiones previas.
El delantero de San Lorenzo, quien disputará su primer clásico con el club, no pudo ocultar su entusiasmo. “En lo personal estoy muy contento, con muchas ganas porque va a ser mi primer clásico con esta camiseta”, manifestó. También habló sobre el estado del plantel: “El grupo está muy metido, sabiendo lo que se juega y que contaremos con el apoyo de nuestra gente, que es muy importante para nosotros. Se merecen una alegría y nosotros también la necesitamos tras algunos golpes duros”, indicó.
Asimismo, Auzmendi destacó que el equipo está en proceso de adaptación a la filosofía de juego de Néstor Gorosito. “Todo proceso lleva tiempo. Estamos asimilando la idea de Pipo y poco a poco nos estamos moldeando a lo que busca. Tengo muchas ganas de jugar el clásico porque es un partido aparte”, afirmó.
El delantero también compartió el mensaje del entrenador durante la semana: “Pipo sabe perfectamente lo que significan estos partidos. Su mensaje fue claro: los clásicos se juegan diferente y cada pelota se juega a morir. Los chicos entendieron el mensaje y estamos muy motivados”, contó.
Con experiencia en encuentros de esta índole gracias a su paso por Honduras, Auzmendi reveló que la preparación para un clásico es única. “La semana es diferente, el entrenamiento es distinto y todo el ambiente también. Sabemos lo que nos jugamos y necesitamos ese impulso anímico. La gente lo vive de manera especial y eso se nota. Debemos estar unidos y concentrados para dar una buena imagen”, subrayó.
Por su parte, Martín Nervo, defensor de Huracán, resaltó que, independientemente de la situación actual de cada equipo, estos enfrentamientos siempre tienen una dinámica particular. “Venimos bien, las primeras fechas pasaron rápido y ahora ya tenemos el clásico. Es uno de los partidos más lindos del año para jugar. El grupo está muy bien y contento. Estamos haciendo las cosas de manera correcta y eso nos da tranquilidad de cara al domingo”, expresó.
Nervo subrayó que, independientemente del rendimiento del equipo, “los clásicos son un partido aparte” y apuntó que una victoria puede ser un gran impulso para el plantel. “Ganar un clásico siempre te anima, aunque no define cómo termina el torneo”, analizó.
El capitán de Huracán también hizo hincapié en la importancia del rol de los referentes con los jugadores más jóvenes. “Contamos con muchos chicos en el plantel y ellos saben lo que es jugar un clásico porque lo han disputado en inferiores. Sin embargo, jugar un clásico con el estadio lleno, ya sea de local o visitante, es diferente”, explicó.
Sobre la racha sin triunfos de Huracán en el Pedro Bidegain desde 2001, el defensor declaró que no sienten presión. “Conocemos ese dato y lo tomamos como una motivación extra, no como una carga. Queremos romper esa barrera y ganar el domingo”, aseguró.
Tras más de veinte minutos de conferencia, ambos futbolistas compartieron un momento de camaradería y respeto mutuo. Auzmendi y Nervo se levantaron, se abrazaron y se saludaron brevemente para posar juntos ante los fotógrafos, evidenciando que son rivales en el campo, pero no enemigos. Sin embargo, una vez finalizadas las fotos, no hubo más intercambio entre ellos fuera del marco oficial. El delantero de San Lorenzo fue el primero en despedirse del salón, mientras que Nervo lo siguió pocos momentos después antes de abandonar las instalaciones de la Liga Profesional. A pesar del cordial gesto delante de las cámaras, cada uno siguió su camino al concluir la conferencia.









