De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo, las autoridades están investigando las circunstancias de la muerte y esperan los resultados de los análisis forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) para esclarecer la causa con mayor precisión. Inicialmente, el caso fue catalogado como una muerte sorpresiva sin causa evidente; sin embargo, según han informado medios locales, el parte forense señala la miocardiopatía hipertrófica, que implica un engrosamiento anormal del miocardio, lo que dificulta el flujo sanguíneo y altera el ritmo cardíaco.
El círculo cercano a Gabriel relató que un amigo, preocupado por la falta de comunicación desde la noche del jueves, acudió a su departamento. Junto al personal del edificio, forzó la entrada y encontró el cuerpo del joven en la cocina, en posición boca abajo, con el rostro enrojecido y con sangre visible, pero sin signos de violencia ni desorden en el lugar, según el informe policial consultado por TV Globo. Posteriormente, el amigo que hizo el hallazgo notificó a la Policía Militar.
En el lugar se hallaron diversos medicamentos, algunos de los cuales podrían ser esteroides anabólicos. Ganley había reconocido en publicaciones anteriores en redes sociales que consumía hormonas para su preparación en competencias, según informó UOL.
Una de las empresas que patrocinaba al atleta confirmó su fallecimiento y expresó sus condolencias, declarando: “Hoy, el dolor se hace sentir con más fuerza (…) Perdimos mucho más que a un atleta talentoso y comprometido con un futuro brillante por delante. Perdimos a un referente deportivo que inspiraba a miles de jóvenes a diario con su energía, disciplina y autenticidad. Ganley dejó huella allá donde fue. Su carisma, su presencia y su pasión por la vida permanecerán vivos en la memoria de todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo y compartir momentos con él”.
La muerte de Ganley ocurrió en medio de los preparativos para el Musclecontest Brasil, una competencia de culturismo amateur programada para julio en Curitiba. A medida que se conoció la noticia, la comunidad de culturismo expresó su tristeza. “No hay palabras para describir esto, es muy triste y aún no lo asimilo. Que Dios consuele a su madre y lo reciba con los brazos abiertos. El culturismo está de luto”, manifestó el influencer Toguro.
El reciente campeón del Classic Physique en Mr. Olympia, Ramón Dino, también expresó su duelo: “Nunca sabemos cuándo será el último momento… Y lo que puedo decir de este hombre, de esta persona increíble, es sobre la intensidad que ponía en todo lo que hacía… Descansa en paz, amigo mío. Dondequiera que estés, sigue inspirando a la gente con tu intensidad, tu esencia, tu sonrisa y esa alegría contagiosa que siempre llevabas contigo”.
La tragedia ha reavivado el debate sobre los peligros del uso de sustancias para aumentar el rendimiento físico. El nutricionista y influencer Rodrigo Góes, reconocido por sus análisis en redes sociales sobre el físico de celebridades, había advertido sobre la salud cardíaca de Gabriel Ganley y de otro culturista, Matheus Lacerda, tan solo 19 días antes de su fallecimiento. “Estos jóvenes están usando altas dosis de esteroides anabólicos. Lo que no pueden descuidar es la supervisión médica. ¿Y qué es lo que más me preocupa en este momento para ambos? Su corazón. El corazón necesita atención constante; la insuficiencia cardíaca es muy común en los atletas de culturismo”, advirtió Góes en declaraciones recogidas por UOL.
En un video publicado luego de la noticia, Góes expresó su lamento por el desenlace y sugirió que el uso de esteroides podría haber acelerado una condición preexistente. “Gabriel pudo haber nacido con una fragilidad que ni siquiera sabía que tenía. Y el deporte que amaba pudo haber acelerado lo que sucedió el sábado”, reflexionó.









